miércoles, 22 de febrero de 2017

Premios Suricata 2017: Un año en la madrigera de la suricata

Hace un año que nació Psiquiatraca, con la intención de compartir todo lo aprendido durante estos años de formación con otras personas a las que les pueda interesar la psiquiatría y comprender mejor las enfermedades mentales. 

Ha sido un año muy intenso, en el que he conocido a mucha gente a través del blog y de las redes sociales, principalmente Twitter. Estas personas con las que me he cruzado me han aportado mucho por diferentes motivos, algunas con conversaciones y mensajes directo y otras de manera indirecta. Por ello decidí reconocer su labor con los premios Suricata 2017, porque me han alentado con un comentario, un "megusta" o compartiendo lo que escribo; porque han compartido su trabajo mediante sus blogs o podcast.

Durante este año he aprendido varias lecciones muy valiosas:

1. La comunidad científica en intertet es generosa. Tan generosa que inverte su tiempo en crear contenidos de muy buenos y accesibles a todo el mundo. Contenidos con una calidad científica innegable, con una calidad humana insuperable.

2. La educación y la divulgación son las herramientas básicas para que las personas puedan tomar decisiones. Refiriéndome especialmente en la toma de decisiones que afectan a la salud, como puede ser comprar un yogurt, un complejo vitamínico o entender una enfermedad que se padece y el tratamiento que su médico le ha recomendado. 

3. Las criticas agresivas y los ataques no sirven para nada. Si queremos que la gente deje de creer en pseudociencias o falsos mitos hemos de generar contenidos de calidad, con argumentos comprensibles y útiles. El exceso de celo y violencia en redes solo sirve para generar mucho ruido y que la gente se ponga a la defensiva sin crear posibilidades de diálogo. 

Espero que el próximo año aprenda mucho más de mis compañeros internautas. Inicio aquí mi reconocimiento a algunos de ellos porque no puedo mencionar a todos, tal vez no sean los más seguidos en redes, ni los más laureados, pero a mí me han aportado mucho.  Ojalá tuviera más tiempo para conocer a tantos que no mencionaré.
Los premiados con el Suricata 2017 son:


BLOGS DE SALUD MENTAL:

- Nurse Lecter: Memorias de una Enfermera de Salud Mental. Blog de una enfermera residente de Salud Mental que se hizo especialista en el último año. Explica multitud de trastornos y enfermedades de manera amena, para que todos podamos entender. Además aporta otros contenidos frikis muy intersantes.

-  Israel Álvarez: Ser psiquiatra hoy. Blog de un psiquiatra que comparte contenidos de gran calidad científica sobre tratamientos y enfermedades, siempre invitando a tener una visión crítica. Fundamental para residentes en formación.

- Paco Traver: Neurociencia y cultura.  Blog de un psiquiatra psicodinámico para biologicistas como yo, para que aprendamos psicología y psiquiatría desde una zona en la que no nos sentímos cómodos pero que debemos conocer y aplicar en muchas ocasiones.


OTROS BLOGS:

- JM Morella: Mi reino por un caballo. Blog sobre pediatría de ayer, hoy y mañana. Curiosidades históricas sobre la pediatría y la crianza.

- Perry (Raquel): Isla Tintero Blog de divulgación científica para escritores. Interesantes entradas de diversos temas científicos como ayuda para escribir ficción sin fallos argumentales.

CUENTAS DE TWITTER:

Twitter se ha convertido en una red social maravillosa para encontrar a gente con tus mismas inquietudes con las que compartir opiniones, enlaces o simplemente discutir. 

- @anler7 : Enfermera residente. Seguirla en twitter supone tener en el TL las noticias más importantes sobre Salud Mental y Salud, la reina del retwitteo.

- @plaquetay : Hematóloga. Residente de Medicina Interna. Otra crack del retwitteo de noticias sobre sanidad y tweets e hilos destacados. 

- @nurianm88 : Residente de psiquiatría, siempre al loro con toda la información de aquellos que estamos haciendo especialidades en Salud Mental.

- @mujerconciencia : Cuenta de la Catedra de Cultura Cientifica de la UPV/EHU y su blog asociado sobre el papel de la mujer a lo largo de la historia de la ciencia, un trabajo fundamental para eliminar las desigualdades que sufren las mujeres en el ámbito de la ciencia.


PODCAST:

- Los Tres Chanchitos: Podcast de ciencia y lo que se tercie. Divertidas sesiones radiofónicas en las que a parte de la ciencia se tratan otros temas como la literatura, personajes históricos o cualquier teman candente que remueva a los chanchitos.
- Radio Skylab: Podcast sobre el espacio, la ciencia, la tecnología y otras curiosidades que ayudaran a más de uno a entener la repercusión directa de la carrera espacial en nuestra vida o a descubrir los secretos del cosmos.

- El noveno planeta: Un programa presentado por monos que hacen... monadas. Una tertulia sobre ciencias en la que se entrevista cada mes a un científico que presenta de manera divertida su campo e investigaciones.

Todos los podcast los podrás encontrar en ivoox, ideales para viajar en coche, hacer bici estática o largas tardes de estreñimiento en el váter.

Los premiados pueden pasarse por casa a tomar una cerveza y a recoger su estatuilla de oro. Los premios no son acumulables ni canjeables por otros productos. Bolsa de chuches de consolación. El año que viene espero seguir por aquí y tener presente a mucha más gente.

Así que muchas gracias a todos por vuestras aportaciones, dejo fuera a mucha gente porque no terminaría nunca, pero hago mención especial a mis amigas, por leer cada entrada y  su apoyo incondicional; a mi familia, que me aceptan como soy, a pesar de ser la única suricata entre tanto humano; y, sobre todo, al jabalí y la gata, que siempre están ahí para cuidar de mí y acompañarme en mi día a día.

 

martes, 21 de febrero de 2017

Antipsicóticos sí, pero no son la panacea.

Muchas personas han compartido conmigo el artículo publicado en El País dónde entrevistan a Peter Gøtzsche, un biólogo, médico e investigador danés (wikipedia) que trabaja realizando metaanalisis para demostrar la efectividad o no de diferentes fármacos.
El titular del periódico no podía ser más polémico: "Los fármacos psiquiátricos nos hacen más daño que bien.  El científico de la Universidad de Copenhague aboga por la reducción drástica del uso de fármacos contra las dolencias psiquiátricas".

Voy a contestar a varias de las afirmaciones de este autor, con muchas discrepo, con otras estoy de acuerdo. Resalto que yo soy una humilde residente de psiquiatría, pero creo que durante mi trabajo y formación en estos tres años puedo refutar algunos de sus argumentos con educación, aún sabiendo que en los próximos años puedo ser yo la que cambie de parecer y pudiera acabar abrazando muchas ideas de este autor. 
Durante la primera parte del artículo el periodista nos habla de la leucotomía y la lobotomía, técnicas hace decadas en desuso y cuya práctica no se plantearía ningún psiquiatra actual. Ya hablé en un artículo del Dr. Moniz y su poco apropiado premio Nobel por la lobotomía. Meter en el mismo nivel de tratamiento a la lobotomía, las sangrías y los antipsicóticos me parece muy desacertado, pues las condiciones de seguridad, de investigación y de evidencia por las que han pasado los distintos antipsicóticos no tienen punto de comparación con las sangrías o las lobotomías.
"El vaciado de los asilos tiene que ver con consideraciones financieras"

Los fármacos antipsicóticos (o neurolépticos) no vaciaron los psiquiátricos, pero tampoco fueron cuestiones económicas, aunque si hay que reconocer que permitieron vivir en sus ambientes de origen con mayor facilidad de manejo por sus familiares. Es mucho más caro que estén en casa con pensiones, pisos tutelados y centros de rehabilitación que en un psiquiatrico hacinados. No se trata de una cuestión económica, sino de derechos humanos y del paciente. La antipsiquiatría fue el movimiento principal que quiso que la enfermedad mental fuera tratada como otras enfermedades y las personas no perdieran todos sus derechos por ello, promoviendo tratar en comunidad y no excluir a las personas. Aislar a una persona por el hecho de tener una enfermedad no tiene cabida en una sociedad desarrollada, siempre hay que apostar en lo posible por medidas integradoras. Si todo lo medimos por beneficios económicos la mayoría de tratamientos médicos e intervenciones sociales no tendrían ningún sentido en ningún tipo de población.

"He llegado a la conclusión de que, muy probablemente, nos iría mucho mejor si no utilizásemos antipsicóticos en absoluto."
 
Los neurolépticos no son la panacea, es cierto que tienen muchos efectos secundarios y algunos incluso puede producir a largo plazo daño neurológico (como la risperidona). Pero a este "investigador" se le ha olvidad mencionar que cuando no existían tratamientos farmacológicos a la esquizofrenia se le llamaba "DEMENCIA PRECOZ", precisamente porque la enfermedad per se produce gran deterioro de capacidades cognitivas y de habilidades sociales en gran parte de los pacientes (que mire un poco lo escrito por Kraepelin y otros psiquiatras previos a los psicofármacos). 
Hay que hacer un uso racional de los antipsicóticos, saber en qué pueden ayudarnos y que síntomas no van a mejorar por mucho que subamos la dosis. Hay que disminuir las dosis lo antes posible para que no interfieran en el día a día del paciente. Pero erradicar el uso de antipsicóticos es una utopía y una falta de empatía total con el paciente y sus familiares. Porque son útiles para los síntomas positivos y derivados (alucinaciones, delirios, agitación, angustia psicótica, suicidio...) que son los que impiden en parte que lleve una vida en sociedad y los que más rechazo produce por personas que desconocen o tiene prejuicios sobre las enfermedades mentales.
No, no nos iría mejor sin ellos, pero ojalá fueran más efectivos y produjeran muchos menos efectos secundarios, que hay que tener en cuenta pues también influyen en la calidad de vida del paciente.

"En 1954, cuando la clorpromazina fue descubierta y llegó al mercado. se consideraba una mala droga, la comparaban con una lobotomía química. Sin embargo, un año después, de repente, era buena. Eso es muy extraño". 

Declarando anticipadamente que los antipsicóticos no son la panacea y queda mucho que investigar y mejorar, esta frase es de prensa amarilla. En los inicios de los años 80, cuando en España se comenzó a usar la metadona, los psiquiatras y médicos que la usaban como sustitutivo de la heroína fueron acusados de promover la drogadicción.  La metadona sigue sin ser el fármaco ideal, pero ayudo (y ayuda) a evitar todos los problemas derivados del uso de la heroína (transmisión de enfermedades, conductas delictivas) y en un porcentaje importante de pacientes la rehabilitación. Actualmente sigue en uso pero otros fármacos (buperidona y naloxona) más limpios empiezan a sustituirla, con resultados mejores y con mayores posibilidades de retirar el tratamiento tras una terapia multidisciplinar adecuada.

"¿Qué alternativa hay a los fármacos contra la psicosis grave? En muy simple: ningún fármaco".

Tal vez sea la frase más inapropiada de todas. De sobremedicar a un paciente a no dar ningún tipo de fármaco hay una gran cantidad de pasos intermedios. Esta frase desinforma y crea mayor confusión en pacientes y familiares. Ahora, ¿podemos afirmar que el único tratamiento eficaz es el farmacológico? No, para nada, la Salud Mental es multidisciplinar y hace falta un abordaje psicoterapeutico, psicosocial y rehabilitador paralelo. Hacen falta terapias de rehabilitación cognitiva, terapias familiares, seguimiento por parte de enfermería, citas con trabajo social... Pero en muchos casos, sin ese tratamiento farmacológico no se pueden trabajar el resto de áreas. 

"No necesito ser psiquiatra para saber sobre este área"

Claro que no, pacientes y familiares de pacientes cada día me dan una lección diaria sobre lo que son las enfermedades mentales, sobre otras necesidades más haya de tratar el síntoma por el que acuden a urgencias o a la consulta. Entiendo que el Dr. Gøtzsche sabe mucho más que yo de toda la bibliografía sobre el tema que se ha publicado, que ha reflexionado profundamente sobre todos estos temas; pero dudo que haya tenido el contacto con cientos de pacientes como he tenido yo (millares otros psiquiatras que llevan más tiempo). He visto como pacientes con dosis adecuadas de antipsicóticos dejaban de tener voces que le insultaban y le generaban tanta angustia hasta el punto de intentar suicidarse, he visto como personas agitadas que podían autolesionarse o hacer daños a otros sin querer se han tranquilizado, he visto como mejora la convivencia en casa de pacientes delirantes que creían que sus familiares intentaban perjudicar... No siempre se pueden quitar todos los síntomas, pero si dejarlos en un plano secundario para que puedan llevar una vida adecuada y plena. Creo que mi opinión es válida también, no trata de denigrar. 

El Dr. Gøtzsche lleva razón en muchas de sus afirmaciones, los antipsicóticos no son la panacea, tienen efectos secundarios que producen deterioro cognitivo y metabólico que puede reducir la esperanza de vida de los pacientes psiquiátricos. Pero en medicina siempre se trata de un balance entre lo que aporta el fármaco y sus efectos negativos. No se puede generalizar. Tratamos a pacientes no a enfermedades.

Apostemos por las nuevas guías con un uso más responsable y adecuado de estos fármacos, apostemos por desarrollar  nuevos fármacos más eficaces y con menos efectos secundarios, apostemos por no limitar todo el tratamiento a una pastilla o un inyectable.

martes, 31 de enero de 2017

Múltiple, sus múltiples errores y la personalidad múltiple

Si tuviera que ponerle nombre al género de esta película no dudaría en llamarlo psiquiatría de ficción. "Múltiple" es un film que hay que ver sabiendo lo que es: pura ficción.

(CONTIENE SPOILERS)

El que vaya al cine creyendo que va a aprender algo de psiquiatría que se olvide, se usa el morbo de la enfermedad mental para reinventar un trastorno ya de por si muy polémico en el mundo de la psiquiatría. El trastorno de identidad múltiple es poco frecuente, tan poco que muchos profesionales dudan de su existencia. Al igual que en la película la clasificación de este trastorno crea mucha controversia, para unos es un claro síntoma neurótico, para otros un síntoma psicótico y para otros pura simulación. 

¿Qué es el trastorno de identidad múltiple? 

El trastorno de identidad múltiple se engloba dentro de los Trastornos de identidad disociativos, que son aquellos en los que hay una interrupción en la conciencia o la propia identidad. Consiste en el desarrollo de una o varias personalidades diferentes a la innata de un mismo sujeto. Estos "estados de la personalidad" están bien definidos, haciendo que el sujeto se comporte como una personta totalmente diferente cuando está "poseído" por otra de sus personalidades. Es decir, cada personalidad extra tendría una perspectiva propia para percibir el mundo, para responder a estímulos, para emocionarse o comportarse según las vivencias de ese momento.  El sujeto no puede preveer cuando cambiará de personalidad (disociación) y no recordará nada o casi nada al "volver en si" de los periodos en los que esta disociado (fuga disociativa); ya que estas personalidades serían idependientes entre ellas. 

Además el cuadro se acompaña de lapsos de memoria, siendo incapz de recordar cosas recien ocurridas, información personal importante o sucesos traumáticos del pasado. Se les describe también como personas aleladas o ensimismadas, que parecen que prestan poca atención a su interlocutor, llegando a parecer desinteresadas y maleducadas. Esto provoca una mala adaptación a entornos familiares, escolares o laborales.

El origen de este cuadro se produce a consecuencia de traumas, principalmente en la infancia, cuando aún se está desarrollando la personalidad. Muy frecuente en niños que han sufrido abusos sexuales o maltrato, generando una respuesta de escape a esta situación de indefensión constante "yendose" del medio hostil (disociación). Se da en porcenajes parecidos entre hombres y mujeres (1,6% y 1,4%), aunque en la edad adulta se ven más casos de mujeres en la consulta dado que los hombre tienden a minimizar los síntomas u ocultar los antecedentes de traumas.


¿De qué va "Múltiple"?
"Múltiple" narra la historia de Kevin Wendell Crumb, un hombre joven que sufre un caso extremadamente extraño de personalidad múltiple, llegando a desarrollar hasta 22 personalidades diferentes. Kevin acude con regularidad a la consulta de la Dra. Fletcher, que le ayuda a poner cierto orden entre sus diferentes personalidades para que aquellas que tienen más facilidad de adaptarse a la sociedad sean las que lideren el comportamiento de Kevin. Lo que no sabe la Dra. Fletcher es que las dos personalidades más disociales de Kevin son las que han tomado el control y han secuestrado a unas adolescentes, con intención de sacrificarlas en aras de la llegada de una nueva personalidad, más poderosa que el resto.

Kevin, el protagonista de la película, presenta su primera personalidad "extra" con 3 años, cuando aparece Dennis, un obsesivo compulsivo con rasgos disociales. Dennis es la respuesta a una madre maltratadora y tiránica, que pretende que un niño de corta edad sea capaz de mantener el orden y la limpieza de un adulto entregado a esa tarea concienzudamente. Luego fueron apareciendo el resto: Hedwin, un niño de 9 años que busca siempre la aprobación del resto de personalidades; "La señora" una mujer fría y rígida, que se alía con Dennis para que la llegada de la bestia sea perfecta; Barry, un hombre sensible, con gusto por la moda, que "lidera" a las personalidades no disociales; Orwell un hombre atormentado, verborreico y prolijo, que tiene un discurso lleno de multitud de referencias históricas y bélicas; o Jade, una mujer enfadada por ser la única con una enfermedad orgánica.

De izquierda a derecha: Dennis, La señora, Hedwin, Barry y "La bestia"

Análisis Psiquiatraca:
Ahora nos centraremos en el análisis psiquiatraca de la película. Más allá de que es pura ficción el desarrollo de tantas personalidades, hay que destacar otros errores psiquiátricos que desinforman mucho respecto a este trastorno. Esto no ocurriría en una película sobre cirujanos (un buen apunte que he leído por ahí) y no deja indiferente a los trabajadores de la Salud Mental (leer el post de Nurse Lecter sobre esta misma película). Muchos son errores imperdonables dado que se vende cómo una película muy bien argumentada y contrastada:

- La aparición de otra "identidad" se produce en un momento de disociación, por lo que no se podría recordar después lo ocurrido o sólo en parte. Las identidades son independientes unas de otras, no pueden dialogar entre ellas, por lo que Kevin debería quedarse muy perplejo al encontrar tres chicas en su sótano. Como bien señala Nurse Lecter en su blog, tampoco pueden aparecer dos a la vez e interactuar.

- Si se diera una persona con tal cantidad de personalidades sería muy difícil que llevara una vida medianamente organizada: desde mantener un empleo (que ya señalaba la Dra. Fletcher) o el secuestro bien organizado de tres adolescentes. Estas personas sufren muchos problemas de concentración y de memoría en su día a día, por lo que ya es muy complicado desarrollar rutinas normales como para que cada una de las 22 personalidades lleven vidas plenas independientes: Kevin trabajando en un zoo, Barry haciendo diseños, Dennis limpiando y ordenando todo a su paso, Hedwin pintando y decorando su habitación...

- Cada personalidad no puede ir cambiando el organismo y su funcionamiento. Eso de que Jade fuera la única diabética, o que "la Bestia" sea casi inmortal, con gran desarrollo muscular y de fuerza no tiene ningún tipo de sentido, ni precedente médico. La Dra. Fletcher en la película, para más inri, hablaba del caso de una mujer alemana que era ciega, que desarrolló trastorno de idendntidad disociativo y varias de sus personalidades habían recobrado la vista milagrosamente, pues "habían reparado" el nervio óptico. Pues no, eso si que no. Podría ser en parte real si la paciente fuera ciega por un trastorno conversivo (en el que no hay ninguna lesión orgánica) y otra personalidad viera dado que no existe una lesión real. 

- Las personas con Trastorno de identidad disociativa o personalidad múltiple no son psicópatas. Lo repito: NO SON PSICÓPATAS. Lo que les gusta en el cine hacer psicópatas a toda persona que sufre un trastorno mental. Alguien podrá argumentar que si leemos el DSM 5 podemos encontrar "los varones suelen mostrar comportamientos más criminales o violentos", pero de ahí a desarrollar un frío secuestro para despedazar a jovencitas por un ritual en el que el sujeto se cree una bestia creo que hay un abismo. Porque lo de violento es más en la línea del descontrol de los impulsos que de una conducta psicópata fría y calculadora. Dejemos de crear monstruos a costa de estas personas, porque es difícil sacar luego esta idea de la sociedad.

Un último apunte de psicopatología.

Casey es una de la adolescentes secuestradas, la única que sobrevive a "La Bestia". Ella es secuestrada por error, dado que Dennis había seleccionado a las otras dos amigas porque le parecían "impuras" debido a que llevaban la vida fácil y desentendida que Kevin no puedo tener en su infancia debido a los malos tratos. 

Dedico este pequeño espacio a ella porque es un caso muy frecuente y muy olvidado, el de aquellas personas que sufren abusos sexuales por parte de familiares cercanos y viven creyendo que son sucios y sin derechos a llevar una vida normal. Casey se muestra al mundo como una chica conflictiva, que no necesita que nadie se acerque a ella, seguramente porque cuando "la han rescatado" (su tío se hace cargo de ella al fallecer su padre) ha sido a costa de aprovecharse de ella y abusar de ella. No es de extrañar que por ello sea la que se mantiene con mayor entereza de las tres jóvenes y sea capaz de aconsejar a las demás como actuar: orinarse encima para que no abusen sexualmente, buscar con inteligencia una salidad, mantener la concentración para "invocar" a Kevin diciendo su nombre completo...

Casey huyendo a través de los pasillos de "la Bestia".

Muchas personas que tienen este tipo de antecedentes desarrollan un trastorno límite de la personalidad, con conductas impulsivas, incapacidad para hacer amistades sólidas por sentimientos de poca valía y falta de confianza hacia los demás... Casey es una chica que se mete constantemente en problemas por lo que está castigada y así consigue aislarse en el aula de castigo, con ello consigue ganarse la confianza de Hedwin. Cuando "la Bestia" está a punto de matarla, ve las cicatrices de su cuerpo, fruto de autolesiones infringidas durante años, lo que le hace recapacitar y no quererla matar pues "los que han sufrido son puros".


 La gran cagada de la Dra. Fletcher

Tenía que dejar un apartado especial para la psiquiatra-psicóloga-terapeuta o lo que se quiera hacer llamar la Dra. Fletcher, esa señora de pelo blanco entrañable, que ha dedicado toda su vida a sus pacientes, siendo capaz de sacrificar una vida personal por la de ellos.

La Dra. Fletcher creyendo que controla lo que ocurre en su consulta.

Es el esperpento de muchos trabajadores de salud mental que pretenden ser tan "guays" que pierden el norte respecto a su papel y responsabilidades frente al paciente. Esta señora pretende alcanzar la fama mundial con la descripción del caso de Kevin, que cierto es que si fuera algo real todo psiquiatra fliparía con un caso tan florido, pero en vez de tratarlo se dedica a echar leña al fuego y reforzar lo patológico del paciente. Porque esta moda de normalizar la enfermedad mental hay que hacerla con más sentido común, hay que minimizar el estigma social pero no a consta de normalizar y reforzar los problemas, sin tomar las medidas terapéuticas adecuadas. Todos entendemos el sufrimiento humano que supone tener un trastorno mental, por las dificultades que produce para adaptarse y llevar una vida plena. Pero no debemos dar un falso mensaje de que eliminar las personalidades extras es mutilar a nivel psicológico al paciente y asesinar a las personas que viven en él. Es un mensaje muy alejado de la realidad, que perpetúa la discapacidad.

Esta señora es una negligente, pues teniendo la fórmula para traer a Kevin a un primer plano (decir su nombre completo: Kevin Wendell Crumb) prefiere dejar que viva un embrollo de personalidades, sin que ninguna pueda llevar una vida plena. Ella cree que puede predecir la evolución y comportamiento de Kevin, cree que puede ir a donde vive y poner orden de nuevo entre las personalidades, darle poder a las que piensa que son más adecuadas. Ella se confía y, a pesar de ver una cadena alarmante e interminable de emails pidiedo socorro, en vez de pedir ayuda a algún compañero o fuerzas de seguiridad para que le acompañen, se adentra en la "guarida de la bestia" y encuentra su propio fin.

Pero a pesar de todo...

La película he de reconocer que me ha gustado y me ha mantenido expectante en todo momento, aunque hay quienes la tachan de lenta y yo me he cabreado con alguno de sus "argumentos psiquiátricos". Si la ves como puro género de ciencia ficción es una historia interesante y morbosa. James McAvoy intrepretando a Kevin y su infinidad de personalidades me ha parecido brillante, muy difícil es tener la capacidad de interpertar personajes tan dispares en una misma cinta. 

Este es el cartel que más me ha gustado de la película.
Si teneis más ganas del tema:
Blog de Nurse Lecter @Nurse_Lecter
DSM 5: Trastorno de identidad disociativo (300.14)

jueves, 12 de enero de 2017

Alcoholismo, de inmoralidad a enfermedad



El kuhúl como le llamaban los árabes hispanos o el alcohol, como le llamamos hoy en día, es la droga con mayor aceptación en nuestra sociedad. No hay evento socio-familiar en el que falte vino o cerveza para comer y una copa para el postre, haciendo que la velada sea más llevadera si alguna compañía es desagradable, subiendo el nivel de la algarabía si hay confianza entre los comensales y, como todos sabemos, apareciendo perdida de la dignidad cuando excedemos unos límites de alcoholemia que ya no son tolerados por el resto de los reunidos. 
La última cena de los borrachos. Imagen típica de cualquier bar o tasca a partir de ciertas horas.


Baco o Dionisio
Esta escena tan conocidos por todos surgió en el hogar de los hombres hace miles de años, cuando decidimos hacernos sedentarios para poder plantar viñedos, recoger sus frutos y dejarlos fermentar. No solo ha tenido uso recreativo y social, en casi todas las religiones el alcohol es un vínculo con la Divinidad.  Primero en rituales ancestrales que poco a poco fueron evolucionando, creándose en cada religión una divinidad propia para las bebidas espirituosas: Osiris reveló a los egipcios como hacer el vino; Dionisio o Baco fue un dios liberal, con gusto por las fiestas y la embriaguez; y los cristianos convierten el vino en la sangre de Cristo. Por ello el uso del alcohol está tan extendido y forma parte de nuestra cultura, al que muchos no piensan renunciar aunque recientemente la OMS haya recomendado no consumir alcohol, pues se trata de un cancerígeno aunque se tome a dosis moderadas. 


El alcoholismo es un problema de salud pública que nos acompaña desde hace milenios, pero inicialmente se veía más como un problema para el orden público que como un problema de salud. Las primeras medidas que se tomaron fueron de carácter represivo y no curativo, encerrando en la cárcel a los borrachos que armaban lío o cometían algún tipo de delito bajo los efectos de alcohol.  Los que tenían más suerte eran internados en casas de templanza, donde se intentaba reeducar a estas personas “viciosas y corrompidas”. Estos centros empezaron a proliferan en Estados unidos en 1869 y se extendieron por otras zonas geográficas, llegando incluso a abrirse en España. Las curas forzosas en estos centros no solían tener ningún tipo de éxito. 

Los alcohlicos podían ser encarcelados por sus conductas inmorales, pero sin ningún tratamiento rehabilitador.
Los internamientos para los alcohólicos crónicos tenían como primera finalidad conseguir la abstinencia, pero no tenían el desarrollo farmacológico adecuado para evitar el síndrome de abstinencia o el delirium tremens, por lo que la privación de la bebida se iba realizando de manera gradual, añadiendo siempre pequeñas cantidades de alcohol a la dieta del ingresado. También vigilaban constantemente a los sujetos más dependientes o se decantaban por realizar “curas de sueño” con hidrato de cloral u opio. En algunos lugares sustituyeron el uso de alcohol por el de cocaína para eliminar los deseos de consumo en sólo 10 días, creando una nueva dependencia en los pacientes. 




Durante el siglo XIX e inicios del siglo XX se aplicaron diferentes tratamientos “médicos” para combatir la intoxicación aguda por alcohol. Consistían en inyectar amoniaco en pacientes muy intoxicados o en coma, usar sustancias que produjeran el vómito, lavados gástricos, hielo en la cabeza o irrigaciones frías, sangrías locales, inyecciones de estimulantes como café concentrado o alcanfor.  Muchas de estas técnicas eran peligrosas por su toxicidad o por el riesgo de producir aspiraciones respiratorias al hacer vomitar a personas con bajo nivel de conciencia.


Tirando bebidas alcoholicas durante
la Ley Seca en 1920
Las primeras medidas legislativas creadas en España respecto al alcohol aparecen a mediados del siglo XVIII. Se promulgaron leyes que intentaban regular la venta de bebidas alcohólicas (más tarde lo intentarían en EEUU con la “Ley Seca” de 1920). Los intereses económicos de las empresas de bebidas espirituosas consiguieron abolir estas leyes, por lo que nunca fueron medidas prolongadas en el tiempo. Este periodo coincide con la Revolución Industrial, cuando el problema de alcoholismo se disparó, debido al traslado de población rural a la ciudad en malas condiciones socio-económicas. También aparecieron medidas punitivas (castigos o condenas), en las que más que curar o rehabilitar se castigaba al bebedor. En 1933 la Ley de Vagos y Maleantes determinaba que los “ebrios habituales”  debían ser internados en casas de templanza por un periodo de entre 1 y 5 años. Estas recomendaciones perduraron en la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social (1970) que añadían otras medidas a parte del internamiento en casas de templanza, como la retirada del carné de conducir, la obligación de vivir en un sitio determinado o la prohibición de visitar lugares de venta de bebidas alcohólicas. No existían recursos asistenciales suficientes para internar a los alcohólicos, ni hacerles un seguimiento terapéutico adecuado.


Hubo que esperar a mediados del siglo XX para que se considerara el alcoholismo una enfermedad y no un problema moral que merecía el desprecio y la exclusión de la sociedad. El primer paso se dio en 1852, cuando el Dr. Magnus Huss publicó “Alcoholismus Chronicus” en el que definía al paciente alcohólico como una persona con dependencia al alcohol y que por ello tenía asociados otros problemas médicos, por lo que necesitaba un tratamiento médico, psicológico y social.  En 1960, Jellinek definió el alcoholismo como una enfermedad y, en los años siguientes, se empezó a diferenciar conceptos como síndrome de dependencia alcohólica, abuso de alcohol y problemas relacionados con el consumo de alcohol.  
Tras los trabajos de Pavlov se pensó que el condicionamiento podría ayudar
a que los alcohólicos se mantuvieran en abstinencia.
La figura del paciente en los últimos 40 años ha evolucionado, cuando finalizó la actitud paternalista por parte de los médicos. El paciente ha dejado de ser un sujeto pasivo, al que se le castiga por beber o se intenta corregir su actitud “inmoral”, pasando a ser un sujeto activo que toma la decisión de querer de dejar de beber. 
Las terapias actuales ya no son las técnicas aversivas con las que más que tratar se castigaba al paciente, sino que están encaminadas a la desintoxicación, deshabituación y rehabilitación del sujeto, para evitar las recaídas. Para ello es fundamental un abordaje multidisciplinar, coordinando recursos de atención primaria (médicos, enfermeros) y especializada (psiquiatra, psicólogo, trabajador social). Hay que motivar (y no obligar) al paciente para ser el motor de su propia curación, pues sin este deseo de mejoría no se consiguen resultados a largo plazo. 

En la proxima entrada hablaremos de los diferentes tratamietnos que se aplicaron en pacientes alcohólicos con mayor o menor efectividad. 

BIBLIOGRAFÍA: La mayor parte de lo expuesto en el tema lo he encontrado en una serie de 4 artículos publicados en "Historia del tratamiento del alcoholismo". Aquí el enlace al pdf donde encontrareis los artículos