domingo, 4 de junio de 2017

Médic@s y enfermer@s, no discrimineis al paciente con enfermedad mental.

Hablemos de algo incomodo que ocurre a diario en cualquier hospital, grande o pequeño, con servicio de psiquiatría o sin él. Hablemos de los pacientes con un diagnóstico psiquiátrico, de como los discriminamos y les damos una peor atención.

Lejos de atacar, mi único propósito es sensibilizar a las personas que trabajamos en un hospital o en un centro de salud sobre como ciertos prejuicios que tenemos afectan directamente a la calidad asistencial que reciben los "pacientes psiquiátricos". 
Médic@s y enfermer@s tenemos ques er más objetivos y
dedicarle el mismo tiempo e interés a los pacientes según
la gravedad de su patología.
El primer problema al que se enfrenta una persona con un diagnóstico psiquiátrico es al rechazo por parte de la sociedad. Los diagnósticos definen enfermedades pero no a las personas, pero tendemos a no diferenciar lo que es la persona de lo que es su enfermedad. Así se puede llegar a pensar que todos los esquizofrénicos son iguales, todos los bipolares, todos los depresivos, todos los alcohólicos, todos los trastornos de personalidad... Pensamos que las enfermedades son planas, que el esquizofrénico está siempre delirando, que el bipolar está siempre triste o maníaco, que el alcohólico siempre está bebiendo... Pues no.

Las enfermedades psiquiátricas  son las menos estudiadas y cuyo origen es más desconocido. Eso no impide que culpabilicemos al enfermo de lo que le ocurre, mucho más que en otras especialidades. Que persista una justificación moral de por qué enfermaron. Hay un pensamiento generalizado de que las personas qe sufren una enfermedad mental "se lo buscaron" y son los únicos resposables de su situación, por lo que de manera indirecta hace que se les escuche menos y se crea que tienen menos derecho a la atención sanitaria que el resto de la población.

En el triage hay que escuchar a la persona y ser objetivos.
Por eso no es de extrañar que cuando llega una persona a urgencias y refiera unos síntomas, dependiendo de si está en seguimiento o no por psiquiatría, se achaquen esos síntomas a una enfermedad orgánica o a su "enfermedad psiquiátrica de base". Es frecuente que el psiquiatra de urgencias vea una ansiedad que viene acompañada de un dolor precordial, sin haberse descartado patología cardíaca; que vea un estado de desorientación en un paciente con una anemia importante; o un cuadro de depresión y anorexia que se corresponde a un cáncer.

Los psiquiatras somos médicos,
hay que ejercer como tales.
No debe cundir el pánico. El diagnóstico de la etiología del cuadro se hará, los psiquiatras somos médicos y hemos pasado 6 meses en la facultad de medicina, hemos hecho el MIR, nos hemos formado mucho. El psiquiatra tiene por tanto la obligación de descartar otros procesos no psiquiátricos y una vez orientado el caso, consultar con el especialista pertinente. 

Ningún psiquiatra debe de olvidar que es médico.

Ningún médico o enfermero debe olvidar que tener una enfermedad mental no excluye tener otras enfermedades.

Lo que no debemos olvidar es que, ya de por sí, los síntomas psiquiátricos son poco reconocidos y valorados, son difíciles de objetivar, no hay casi pruebas analíticas o de imagen que apoyen un diagnóstico psiquiátrico. Las personas a las que tratamos suelen ser diagnósticadas tardíamente y muchas veces tras mucho peregrinaje, tras mucho sufrimiento. Por ello es importante que cuando tienen otras enfermedades se les tome en serio, se haga desde el principio un correcto diagnóstico diferencial y las pruebas pertinentes tal como se les haría en primera instancia a una persona sin un diagnóstico psiquiátrico.

Es fundamental hacer un triage sin prejuicios ni perjuicios. Toma de constantes a todo paciente que llegue, comprobando estabilidad hemodinámica y otros parámetrso que nos puedan indicar un peligro vital.

 

martes, 16 de mayo de 2017

Por 13 razones, parte 1.



“Por 13 razones” es una serie adolescente que trata el tema del suicidio desde una perspectiva original y, lejos de potenciar el suicidio como dicen muchos medios, puede ser una herramienta para ayudar a la madurez de los adolescentes de nuestro país.
 
Hannah y Clay, los protagonistas de la serie.


La primera temporada (ya se anuncia una segunda) está estructurada en 13 capítulos, cada uno de ellos dedicado a un compañero de instituto de Hannah, la chica que se suicida. En cada capítulo describen como le hizo cada compañero daño con acciones directas contra ella o bien de manera secundaria. Este post no va a tener spoilers, aunque inevitablemente se mencionaran los problemas adolescentes que se reflejan en la serie que, por muy localizados que estén en un instituto de EEUU, son los mismos con los que lidian los chavales españoles. 


La historia se narra desde la perspectiva también de Clay, un buen chico, buen estudiante y algo tímido. Lleva dos años suspirando por la chica nueva del instituto, pero siempre la falta de valor hace que otros chicos más populares se adelanten y le pidan salir. Un día recibe una noticia impactante, Hannah, la chica que le gusta, se ha suicidado. Esto conmociona tanto a él como a todo el instituto, de tal modo que la gente comienza a actuar de manera algo inusual. Lo que menos espera Clay es que alguien deje un paquete con su nombre en el porche de su casa, lleno de cintas en las que Hannah cuenta por qué 13 razones se ha quitado la vida.
Clay tendrá que escuchar las 13 cintas para saber por lo que pasó Hannah.


“¡Una serie sobre suicidio adolescente! ¡Qué perverso!” U otros comentarios similares se han leído en muchos medios en las últimas semanas, pensando que un contenido de este estilo puede generar una horda de suicidios entre nuestros adolescentes, totalmente desconocedores de este tipo de conducta humana. Pues bien, cualquiera que tenga un adolescente cerca (y se haya molestado en escucharlo) sabrá de sobra que el suicidio, las sobreingesta medicamentosas, los cortes en los brazos y las drogas, no son cosas ajenas a su día a día. Ellos mismos, o algunos compañeros de clase, ya habrán tenido alguna experiencia con alguno de los ítems anteriores; así que la serie puede ser una herramienta para reflexionar en clase sobre estos temas más que para hacer crecer el tabú de las muertes suicidas.


Estas son las 13 razones para ver esta serie, que iremos desgranando en sucesivas entradas.


1.     Sí se puede hablar del suicidio de manera segura.

2.     Preguntar sobre ideas de muerte o suicidas no incrementa el riesgo suicida, ayuda detectar el problema y a canalizar la ayuda.

3.     La mayoría de suicidas no estaba en tratamiento médico o psicológico, como le ocurrió a Hannah Baker.

4.     Existe el efecto Wether (lo menciona la madre de Hannah) pero también el Papagli que da esperanza a las personas con ideas autolíticas al oír el testimonio de supervivientes que han pasado la depresión. Ya hablamos de ello por aquí.

5.     Las autolesiones son muy frecuentes actualmente, se calcula que cerca del 20% de los adolescentes las han realizado en algún momento.

6.     El consumo de tóxicos es mucho más perjudicial en edades tempranas e incrementa las tasas suicidas.

7.     El consumo de tóxicos se relaciona con relaciones sexuales sin protección y con violencia sexual.

8.     El acoso escolar es una de las causas de depresión en menores de edad.

9.     El acoso escolar se extiende al domicilio del adolescente por el uso de redes sociales y la conectividad 24h del adolescente a internet. 

10.  La violencia en las aulas y fuera de ellas cada día es más frecuente.

11.  La mediación escolar y la ayuda del orientador puede detectar problemas y alertar a los padres para que tomen las medidas adecuadas.

12.  La idealización de la familia modelo hace que tanto padres como hijos tengan dificultades en la comunicación, pudiendo retrasar la detección de problemas.

13.  Aunque realice conductas de adulto, el adolescente continúa siendo inmaduro, sin comprender los límites de sus acciones y sin controlar su impulsividad.


PERSONAJES

HANNAH BAKER Y SU FAMILIA


Comenzaremos analizando a Hannah Baker, la adolescente que se quita la vida, planificando su suicidio y creando una serie de mensajes póstumos para sus compañeros de instituto culpabilizándoles de su decisión. La chica se describe como una persona cándida que debido a diferentes situaciones vitales estresantes, nada desdeñables por cierto, decide que el suicidio es la única alternativa a su sufrimiento


Hannah Baker lleva dos años en el instituto, pero por un motivo u otro, no ha conseguido tener un círculo de amistades consistente, teniendo un sentimiento crónico de soledad y de no aceptación por parte de sus iguales. Empieza a tener problemas mucho más graves que una simple riña de amigos, problemas como que un compañero difunda una foto íntima suya; que se difundan falsos rumores sobre su sexualidad por lo que sus compañeros le colocan la etiqueta de “guarra” y “chica fácil”; o que le hagan tocamientos o propuestas sexuales por personas desconocida. En esos duros momentos, las pocas amistades que tienen, lejos de apoyarla, le dejan sola ante el peligro, aumentando su soledad. La falta de apoyo y el aislamiento durante un trastorno depresivo, es uno de los principales factores de riesgo suicida

Escena en la que se comparte una imagen de Hannah por el instituto via Whatsapp.


El suicidio de Hannah fue una decisión personal, no se podría culpar de ello a otra persona, pero sería injusto no ver la parte de responsabilidad que tuvieron todos los que se relacionaron con ella de manera negativa. Es algo disonante el modo póstumo de comunicarse con sus compañeros, pues es cruel, pero si lo hizo en un momento de máxima desesperación puede entenderse. No todos eran igual de “culpables”, la adolescencia es una época frecuente de cambio de amistades, de parejas que duran dos telediarios, de peleas, de impulsividad… pero no una época de violaciones, de agresiones y de acoso. Hannah en su inmadurez metió a todos en el mismo saco.

Hanna recibiendo insultos por el pasillo del instituto.
Los padres de Hannah son un buen reflejo de cómo trata la serie el suicidio. La muerte suicida no es tratada como un éxito social del suicida frente al resto, como algo que le hace especial y es digno de imitación. El suicidio se trata como un generador de dolor, miedo y culpa en los que se quedan. La serie refleja el inmenso dolor que siente los padres ante la pérdida de una hija ante estas circunstancias, la necesidad infinita de búsqueda de respuestas que expliquen lo que ha ocurrido, que nunca se verá saciada. 

Los padres de Hanna buscando respuestas de lo que le pudo pasar a su hija.


Las respuestas son difíciles de obtener, sobre todo en los suicidios consumados, pues la mayoría (un 80%) nunca tuvo un gesto similar. Muchas personas deprimidas cuando tienen ideas de muerte, creen que al desaparecer le quitarán una carga de encima a los que le rodean, creen que son un incordio, que empeoran las cosas, que el mundo estaría mejor sin ellos… Son ideas sobrevaloras e irreales, Hannah Baker también pensó lo mismo y creyó que nadie le podría ayudar. Estas ideas de muerte muchas veces llegan a ser delirantes y, si no se verbalizan, nadie puede adivinar que existen y ofrecer la ayuda necesaria.  


Hacer una serie sobre suicidio, con todos los problemas asociados al mismo y tratada de este modo, es un regalo para padres y educadores. Es un marco atractivo para la gente joven para poder comprender lo que es la depresión y las ideas suicidas, es una oportunidad para reflexionar sobre el daño que puede tener ciertas acciones en los demás y lo contrario, como cuidar de los compañeros puede salvar vidas. 


No es una serie para que vean menores de 12 años (o al menos solos), pero si adolescentes. Es conveniente que lo hagan con supervisión y que sea una oportunidad para el diálogo. Puede que algunos menores se identifiquen de manera negativa con los personajes, pero seguramente ya han hecho asociaciones negativas con otros fenómenos. Cabe esperar que hagan un visionado en el que se les invite a reflexionar sobre el tema y no cojan solo las partes que les interesen.


En la próxima entrada trataremos al resto de personajes, con una visión más Psiquiatraca, pero me parecía importante darle un marco serio al tema del suicidio adolescente y a esta primera crítica de la serie.

jueves, 13 de abril de 2017

El trastorno esquizoafectivo más grande jamás contado

INFORME DE INGRESO EN UHB DE HOSPITAL UNIVERSITARIO DE JERUSALÉN.

Acude a urgencias paciente varón de 33 años, que vive en Nazaret, acompañado por la policía desde los calabozos del Cuerpo Nacional de Policia Romana.

Cuentan los agentes que acompañan al paciente que el juez Pilatos, al notar una conducta extraña en el detenido durante el juicio oral rápido, ha solicitado la valoración por parte del forense. El forense, tras examinar al paciente, ha solicitado al juez que se envíe al detenido a urgencias para que lo examine el psiquiatra de guardia. Han visto conveniente que sea ingresado de manera involuntaria en la planta de psiquiatría y se informe al juzgado si se fuera a proceder al alta.

El paciente llega esposado, con la ropa desgarrada y manchada de vino, al parecer hubo un enfrentamiento con la policía y sus amigos. Está tranquilo y colaborador. Se sienta en la silla y saluda con educación al psiquiatra de guardia. Refiere que no entiende por que le traen detenido, que el estaba cenando con unos amigos en una pizzería y luego habían salido a dar una vuelta por el parque.

Uno de los policías aprovecha el momento en que sale el psiquiatra del box de urgencias para comentar que puede ser peligroso, que tenía varias denuncias por alteraciones del orden publico y rotura de inmuebles. Esa misma mañana había estado gritando en una iglesia y rompiendo los mostradores de dulces de monja que había montados en una de las salas. A pesar de ello, el psiquiatra pide que le quiten las esposas, que ahora está tranquilo y colaborador. Prefiere que no entre en la planta esposado, pues generaría mucha polémica entre los otros pacientes.

El paciente cuenta que se encuentra bien, contento, sin alteraciones del ánimo. No le preocupa mucho que le hayan traído a urgencias pues sabía que tarde o temprano algo así le iba a ocurrir. El paciente dice cosas como "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen", "estaba escrito...", "ya sabía yo que antes que cantara el gallo dos veces mi colega me traicionaría"... Se intenta reconducir la entrevista, preguntándole a que se dedica, dice que es montador de pladur en una localidad cercana y le va muy bien el negocio, tanto que está pensando ampliar el negocio a otras regiones como Europa o América.

Algo inadecuado durante la entrevista, hace preguntas al psiquiatra sobre si estaría dispuesto a dejarlo todo e irse con él, a donar todas sus pertenencias a los pobres, a abandonar a su padre y su madre... Verborreico, es incapaz de respetar el turno de palabra y en algunos momentos se pone nervioso y mantiene soliloquios, con frases como: ”padre, padre, ¿por qué me has abandonado?". Dice que todo está ya escrito, refiriéndose a su destino, que está preparado y que esa noche en el parque ha hablado con unos profetas, que él los ha visto pero nadie más. Sus amigos habían bebido mucho vino y se habían quedado dormidos.

Solicitamos al paciente que nos de el teléfono de algún familiar, nos da el de su madre. Comenta que para hablar con su padre no necesitamos teléfono, que nos basta con recitar una fórmula: "Padre nuestro que estas en el cielo..." El paciente se baja de la silla y se pone de rodillas en el suelo con los ojos cerrados. A partir de ahí se queda inmóvil, sin responder a ordenes sencillas y es necesario subirlo a la camilla entre varias personas.

Contactamos con la madre del paciente. Refiere preocupada que su hijo está muy raro desde hace un año, que empezó a tener conductas raras. Donó su dinero y algunos objetos de valor, refiriendo que el reino estaba cerca. La madre cree que está metido en algún partido político independentista. Hace seis meses se peleó con su marido, acusándole de no ser su verdadero padre, que el era hijo de Superman o algún supehéroe de los cómics que lee desde niño. En una boda de un primo montó un follón diciendo que "el vino era agua, pero que él la había transformado en vino". La madre pensó que se había tomado alguna droga, pero los primos decían que no, que ni siquiera bebe. Desde hace un par de meses no trabaja y se dedica a pasear por la calle, pidiéndole a la gente que le agregue a las redes sociales y le siga, que él es un "cordero que quita el pecado del mundo". Refiere que su hijo ha tenido algún periodo en el que ha estado muy triste, sin salir de casa, encerrado en su cuarto leyendo, pero que se le pasó a las semanas y continuó con su vida normal. De niño era muy fantasioso y decía cosas como que había dado vida a pájaros de barro, o se ponía "repelente" al discutir con el cura del barrio mezclando la catequesis con lo que leía en cómics. La madre se compromete a venir al hospital, pero va a pedirle a unas vecinas que le acompañen. Cuenta que en la familia hay algún antecedente psiquiátrico, que un tío montó una protectora de animales en un barco, creyendo que los casquetes polares se derretirían pronto y otro está en una "residencia" porque una voz le dijo que matara a su primogénito, y se intentó matar para proteger a su hijo.

Se decide subir al paciente a la planta de psiquiatría una vez se realizan las pruebas complementarias y es valorado por medicina interna.

EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA:

Consciente y orientado. Parcialmente abordable y colaborador, pues aunque tranquilo al inicio de la entrevista, tiene un lenguaje verborreico, con un discurso algo saltatorio contando diferentes anécdotas ocurridas en los últimos meses. Pensamiento acelerado con alteraciones del contenido. Delirio de grandeza, refiere ser el elegido y poder salvar a la humanidad. Delirio persecutorio, cree que el diablo le sigue y le tienta para que peque, que le ha seguido por el desierto, que su "padre" esta observándole todo el rato. Suspicaz, cree que su padre biológico es un impostor. Alucinaciones auditivas en campo externo, manteniendo soliloquios con su padre, que le dice que tiene una misión. Alucinaciones visuales, refiere que ve profetas y demonios. Ánimo expansivo, claramente maníaco, de más de seis meses de evolución, con irritabilidad cuando se intenta reconducir o contradecir sus argumentos. No agresividad física ni verbal, aunque refiere policía que si ha tenido episodios aislados. Niega ansiedad. Refiere no haber dormido ni comido durante 40 días y 40 noches.

Al final de la entrevista oposicionista, catatónico, con postura mantenida a pesar de subirlo a la camilla. Se le sube sin incidencias a la planta de psiquiatría.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

Analítica: hemograma, bioquímica y orina normales. Negativo a tóxicos habituales.
TAC: normal.
ECG: normal.

JUICIO DIAGNÓSTICO

Probable trastorno esquizoafectivo en paciente maníaco con síntomas psicóticos.

PLAN

Ingreso en planta para estudio e inicio de tratamiento.

FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN. Con este post, como con otros, intento acercar los síntomas psiquiátricos a todos, a través de historias conocidas, pues son frecuentes y habituales, sin que ello sea un riesgo para nadie. Un diagnóstico y un tratamiento adecuados suponen mejor pronóstico en muchos casos, al igual que un acompañamiento del paciente y sus familiares.

miércoles, 5 de abril de 2017

Encefalitis autoinmune y la extracción de la piedra de la locura.

Hoy hablaré sobre una enfermedad que va a remover las bases de la psiquiatría actual. Un descubrimiento que  hará que el diagnóstico y tratamiento de la psicosis cambie totalmente.Lo voy a contar de forma sencilla para que no solo toque la fibra a médicos y psiquiatras, sino para que cualquier persona con interés se maraville y esperance con ello.
¿Puede ser la enfecalitis autoinmune una de las piedras de la locura que podamos extraer?

La psicosis engloba una serie de trastornos en los que se ve alterada la percepción del mundo interno y externo, apareciendo alucinaciones (ver y oir cosas sin que exista ningún estímulo externo), delirios (aparición de ideas falsas más o menos estructuradas) y trastornos de conducta asociados. Desde los inicios de la psiquiatría se han realizado múltiples clasificaciones atendiendo a los diferentes síntomas, para intentar entender la etiología de estas enfermedades. Estas clasificaciones a día de hoy son como un cajón de sastre, donde seguramente estemos agrupando como una misma enfermedad varias diferentes, con origenes diferentes.

Las enfermedades más conocidas con síntomas psicóticos son la esquizofrenia, el trastorno paranoide o las fase maníaca del trastorno bipolar. Todas estas enfermedades son muy "conocidas" pero a costa de mucha desinformación, algo que estamos tratando en diferentes entradas. La mayoría sigue un curso crónico, con "brotes", tras los cuales puede haber o no merma de las capacidades cognitivas (atención, memoria...) y psicomotrices.
Cuando la neurotransmisión falla,
la mente comienza a arder.
El origen exacto de estas enfermedades mentales graves es desconocido y, a día de hoy, el tratamiento es sintomático (no curativo) y conlleva muchos efectos secundarios. Lo que si está claro es que se deben a un desajuste de las funciones cerebrales por alteraciones de la neurotransmisión. Los fármacos principales para el tratamiento de la psicosis son los neurolépticos o antipsicóticos (haloperidol, risperidona, aripiprazol...) que reducen en muchos casos los síntomas activos al actuar sobre receptores neuronales. El problema es que el receptor diana está en muchisimas partes del cerebro, cada cual encargada de diferentes funciones, y se activan o bloquean todos, sin selección concreta. Esto hace que el tratamiento sea a costa de muchos efectos secundarios indeseables, por lo que el tratamiento no se puede hacer a dosis altas y continuas con alto índice por tanto de recaídas.
Podemos decir por tanto que son enfermedades del cerebro, con una gran repercusión bio-psico-social (vida personal, familiar y social de la persona). Seguramente en unas décadas la enfermedad mental grave sea tratada por la neurología, o por una rama de la psiquiatría mucho más cercana a la neurología que a la psicología.

DALMAU Y LOS ANTICUERPOS ANTI-NMDAr

Dr. Dalmau
En 2007 el Dr. Dalmau (neurólogo) describió una serie de 100 casos clínicos de personas que habían desarrollado Encefalitis Autoinmune por Autoanticuerpos contra el Receptor NMDA (Ac Anti-NMDAr). Un par de años antes, Vitaliani había descrito por primera vez esta enfermedad en 4 pacientes mujer con teratoma de ovario, que desarrollaban un síndrome paraneoplásico que cursaba con síntomas psiquiátricos y con déficits de memoria. 

Dalmau comprobó que la encefalitis por anticuerpos anti-NMDAr era más frecuente en mujeres con teratoma de ovario (un 97% era mujer y un 59% de ellas tenía un teratoma). El resto de afectados daban positivo a los Ac Anti-NMDAr y tenían algún otro tipo de cáncer o no se encontró ninguna neoplasia asociada. Hasta el 77% de los casos desarrollaron sintomatología psiquiátrica en forma de alucinaciones, delirios, alteraciones conductuales, ansiedad... Muchos de estos pacientes fueron ingresados inicialmente en plantas de psiquiatría y hasta que no hubo complicaciones orgánicas (fiebre, dificultades respiratoria, convulsiones...) no se planteó otro diagnóstico diferencial. Las pruebas realizadas al ingreso, tanto analíticas como de imagen, habían sido normales por lo que se había descartado una causa orgánica. 
 
Etiología tumoral (teratoma de ovario) de enfefalitis autoinmune. (Moscato et al.)

Al realizar el análisis del líquido cefalorraquideo (mediante punción lumbar) comprobaron la existencia de AC Anti-NMDAr y plantearon un tratamiento eficaz, desapareciendo los síntomas psiquiátricos y neurológicos. (Los anticuerpos son partículas que se unen a receptores neuronales bloqueandolos o estimulandolos).

En estos últimos 10 años se ha investigado mucho sobre estos Ac Anti-NMDAr:
  • Se ha comprobado que hasta casi un 10% de pacientes psicóticos en diferentes estadios de su enfermedad tienen anticuerpos en líquido cefaloraquideo (primer episodio o recaídas en pacientes con más 5 años del primer diagnóstico).
  • Los niveles de anticuerpos aumentan en primeros episodios y en recaídas, disminuyendo cuando pasa el cuadro agudo.
  • La gravedad de los síntomas es proporcional a los títulos de anticuerpos (título se refiere a la concentración en el líquido, no al nivel educativo del anticuerpo).  
    (Yoshihito Ando et al, 2016)
Es de vital importancia que se siga investigando más en esta línea. La encefalitis autoinmune tiene varias líneas de tratamiento eficaz, primero con corticoides (justo lo que nunca daríamos a un paciente psicótico porque producen síntomas psicóticos), plasmaferesis (filtrar la sangre para eliminar los anticuerpos) y fármacos que impiden la formación de más anticuerpos. Si existe tumor asociado hay que eliminarlos quirúrgicamente y el diagnóstico será más favorable. Si no hay tumor el paciente debe someterse a resonancias periódicas (cada 2 años) por si se pudiera detectar en el futuro, con el riesgo de tener recaídas al no encontrar la fuente de producción de autoanticuerpos. 
Podría ser que en unos años un 10% de los pacientes diagnosticados de esquizofrenia pasen a ser diagnosticados de encefalitis autoinmune. Esto supondría que, si hay un diagnóstico precoz, se les dará un tratamiento mucho más eficaz, con menos efectos secundarios y con un pronóstico muchísimo más favorable que en la actualidad. Se podrían evitar muchos déficits cognitivos secundarios a esta enfermedad.
Los psiquiatras vamos a ser los primeros médicos que tratemos a personas con esta afección, dada la normalidad de las pruebas analíticas y de imagen. Los Ac Anti-NMDAr no son parte de la batería de pruebas de ningún hospital y hay que pedirlos a laboratorios externos tras sospecha de que se pueda tratar de esta enfermedad. Por ello es importante empezar a pensar en ella ante cualquier primer episodio que ingresemos en la planta de psiquiatría. Muchos pacientes no tendrán síntomas neurológicos ni autonómicos, por lo que podrán pasar toda su vida si un diagnóstico adecuado
 
ESTADIOS DE LA ENFERMEDAD
Describiremos un poco la evolución de esta enfermedad autoinmune. Muchos casos no pasarn por todos los estadios, lo cual puede suponer un diagnóstico inadecuado. Se han establecido cinco estadios de la enfermedad:
  • Estadio 1. Pródromo inespecífico. Varias semanas antes pueden aparecer síntomas similares a un resfriado.
  • Estadio 2. Prominencia de síntoma psiquiátricos. Confusión, agiación, comportamiento extraño y desinhibido, ansiedad, pensamientos paranoides, ideas de grandeza, hiperreligiosidad, manía, alucinaciones viduales o auditivas. En urgencias suele ser valorado por psiquiatría y se inicia tratamiento antipsicótico.
  • Estadio 3. Disfunción cognitivaDeterioro de la memoria a corto plazo y de la concentración. Puede ser el primer síntoma en ocasiones o solaparse a síntomas psiquiátricos. Puede parecer efecto secundario del tratamiento con antipsicóticos.
  • Estadio 4. Anormalidades motoras.  Convulsiones epilépticas, discinesias. También pueden ser confundidas por efecto secundario de la medicación psiquiátrica.
  • Estadio 5. Inestabilidad autonómica.  Hipoventilación, alteración del ritmo cardíaco, diaforesis... Suele ser necesario ingreso en UCI, un tratamiento precoz puede evitar llegar a esta fase. No todos los pacientes llegan a esta fase aunque no se les de el tratamiento adecuado.
Sí, hemos encontrado una de las piedras de la locura, pero esta explicación no sirve a la mayoría de nuestros pacientes. Tendrémos que continuar acompañandoles, proponiéndoles los tratamientos y terapias que disponemos hasta el momento que les pueda suponer una ayuda.
Bibliografía: 
1.Moura M, Silva-Dos-Santos A, Afonso J, Talina M. First-episode psychosis in a 15 year-old female with clinical presentation of anti-NMDA receptor encephalitis: a case report and review of the literature. BMC Res Notes. 29 de julio de 2016;9:374.

2.Ando Y, Shimazaki H, Shiota K, Tetsuka S, Nakao K, Shimada T, et al. Prevalence of elevated serum anti-N-methyl-D-aspartate receptor antibody titers in patients presenting exclusively with psychiatric symptoms: a comparative follow-up study. BMC Psychiatry [Internet]. 8 de julio de 2016 [citado 14 de marzo de 2017];16. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4938931/

3.Milovac Ž, Santini M, Pisk SV, Caratan S, Grošić V, Filipčić I. Acute psychosis - anti-NMDA receptor encephalitis phase. Psychiatr Danub. septiembre de 2016;28(3):301-3.

4.Kayser MS, Dalmau J. Anti-NMDA Receptor Encephalitis in Psychiatry. Curr Psychiatry Rev. 2011;7(3):189-93.