viernes, 2 de septiembre de 2016

Alucinaciones auditivas en pacientes sordos: ¿puede un sordo de nacimiento oir voces?



¿Las personas con hipoacusia profunda desde el nacimiento pueden tener alucinaciones auditivas?
Durante mucho tiempo se pensó que las personas sordas tenían más probabilidades de desarrollar trastornos mentales graves (esquizofrenia, trastorno bipolar y depresión mayor) que el resto de la población, pero diversos estudios epidemiológicos han demostrado la falta de consistencia de esta argumentación. Kraepeling creó una categoría propia de psicosis para estos pacientes que perduró durante mucho tiempo y eso ha conllevado a que perdure esta ideas durante décadas.

Los psiquiatras vivimos y desarrollamos nuestro trabajo en un lenguaje oral, por lo que muchas veces podemos malinterpretar ciertas particularidades de los pacientes sordos como algo anómalo o patológico. Para comenzar la gran mayoría desconocemos el lenguaje de signos, por lo que si el paciente sólo usa ese lenguaje necesitaremos la ayuda de un intérprete. Muchos pacientes sordos aprenden el lenguaje oral, pero con una entonación y fluidez que no resultan “naturales”, con una construcción gramatical diferente a la que solemos utilizar los oyentes, por lo que erróneamente podríamos concluir que utilizan un lenguaje desorganizado. Si no tenemos presentes estas particularidades podríamos catalogar de psicótico a un paciente sordo que no lo esté.
Los sordos no tienen mayor probabilidad de desarrollar un trastorno psicótico (como la esquizofrenia o el trastorno delirante), pero si presenta unas particularidades que debemos tener en cuenta:
  • Los sordos profundos de nacimiento no pueden desarrollar alucinaciones auditivas. Este concepto ha sido y es aún muy debatido, pero para un sordo que no ha conocido el sonido o adquirió esta minusvalía antes de adquirir el lenguaje no puede recrear su mente este tipo de percepción sensorial. La duda se crea cuando alguno de estos enfermos dice que “oye voces” o “siente hablar a otros”, pero esto se debe a una traducción literal del lenguaje de signos más que a una percepción delirante oral con un mensaje claro. Cuando se le pregunta al paciente las características de esa voz (intensidad, tono…) será incapaz de contestar, e incluso responderás “cómo lo voy a saber si soy sordo”. Otorgan a estas palabras cualidades comunicativas pero no necesariamente auditivas.
  • ¿Cómo piensa un sordo que no conoce el lenguaje oral? Entrevistando a multidud de personas con esta minusvalía se ha llegado a la conclusión que durante el proceso de "pensar" lo que vienen a su mente son ideas visuales, un lenguaje de signos en vez de "la voz interior" que tenemos los oyentes. 
  • Los sordos profundos de nacimiento pudiera parecer que tienen un porcentaje mayor de alucinaciones visuales que el oyente, lo que puede estar justificado por usar los circuitos neuronales visuales como vías lingüísticas. Así que más que “oír voces” el paciente sordo “recibe un mensaje” codificado en la lengua que utiliza habitualmente que es visual y no oral. Pero siempre quedarán dudas al respecto porque algunos de ellos han llegado a decir que “hablaban extraño, sin señas” o “habían oído sin leer los labios ni las manos”. Las alucinaciones en oyentes y sordos quizás se produzcan en una misma área, no dependiente de vías visuales ni auditivas primarias, sino de zonas integradoras del lenguaje, con connotaciones interpretativas más que un correlato sensorial.
En general, dependiendo de cuando se produjo la sordera y si se ha adquirido o no el lenguaje, se han dividido las alucinaciones “auditivas” de los pacientes sordos en 5 gurpos:
  1.  Sordos profundos de nacimiento: tienen alucinaciones visuales en las que observan señas o lectura de labios si se les enseño. Estas personas cuando piensan lo hacen con un lenguaje "visual" y no "oral".
  2. Sordos profundos que llegaron a tener alguna experiencia audible previa a adquisición del lenguaje: pueden presentar alucinaciones auditivas como ruidos, pero sin transmisión de contenido. Presentarán alucinaciones visuales que si pueden transmitir un mensaje visual.
  3. Sordos profundos con conocimiento parcial del lenguaje: no están seguros de si la alucinación que presentan son voces o no.
  4. Sordos profundos que no adquirieron lenguaje de ningún tipo por falta de educación específica: no identifican las alucinaciones auditivas o visuales como transmisoras de algún mensaje.
  5. Sordos parciales que han adquirido lenguaje: presentan claramente alucinaciones auditivas con capacidad de transmitir un mensaje oral.
La mayoría de casos que vemos en consulta se trata de personas que han perdido audición a lo largo de su vida, que adquirieron con normalidad el lenguaje oral y que en el momento actual han podido adaptarse por la lectura de labios o audífonos. La mayoría son personas de edad avanzada que poco a poco han desarrollado una hipacusia profunda, pudiendo sólo escuchar ciertos sonidos en determinadas frecuencias de sonido (tonos agudos o graves). 
 En estas personas, si llegan a desarrollar por un motivo u otro alucinaciones serán de tipo auditivo, pues es el lenguaje con el que piensan. Muchos de ello a pesar de no poder oír nada, continúan pensando con lenguaje oral (la vocecilla esa que escuchamos todos, que es nuestro propio pensmiento) y cuando desarrollan una alucinación oyen una voz (externa o interna) que pueden describir: entonación, fuerza... 


Por último destacar en este grupo de personas, la crítica o no de realidad de las alucinaciones auditivas, pues igual que en personas con problemas de visión, se puede producir un Síndrome de Charles Bonnet (ver entrada blog) en el que el paciente reconoce que aquello que está "oyendo" no es real (alucinosis) y es una falsa percepción. Muchas personas sordas que desarrollan el Síndrome de Charles Bonnet "escuchan" música o voces agradables.


Este es el segundo de dos entradas sobre personas con hipoacusía, aquí un enlace para primera parte sobre generalidades de los pacientes sordos. 


Bibliografía:

4 comentarios:

  1. Es de agradecer que difundas este tema. Muchas personas sordas consideran que no se trata de una discapacidad sino una identidad cultural (A world of their own) y el sofisticado lenguaje de signos como el rasgo que define y unifica su cultura. Esta visión superficialmnete aceptada por la sociedad se pone a prueba cuando una pareja de lesbianas sordas intenta seleccionar el esperma del donante para tener un hijo sordo (Jour Med Ethics 2002). Enhorabuena por el post.

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  2. Gracias Israel, queda mucho camino para comprender que el mundo no es únicamente como lo precibimos, sino que tiene muchas otras riquezas culturales igual de válidas. Buscaré ese artículo que me parece muy interesante.

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  3. Mi madre hace un mes que dice que oye voces, ella es sorda y está convencida de que mi hermano( que vive en otra ciudad) le habla y le dice cosas, ella nos dice que si no le oimos, mantiene conversaciones con el, estoy asustada porque no sé que pasa.

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  4. Uhmm, la cosa es bastante más compleja de lo que parece. Ver las reflexiones y las agudas descripciones sobre las alucinaciones verbales de Jules Gabriel Baillarger. Si no se tiene clara la estructura de lo que es la palabra, no se puede entender nada de la alucinación auditiva. Y los sordomudos están inmersos en palabras, y no importa en absoluto que jamás las hayan escuchado, porque lo esencial de la palabra es que es áfona. Por eso se puede "oír" más allá de la percepción.

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